Víctimas del Terrorismo de Argentina: Juan Eduardo Barrios, Argentino del Valle Larrabure, Félix Navazo, José Ignacio Rucci, Orlanda Tiffis de Contesti, Oscar Bevione, Mario Redutto, Alberto Villar, John Swint, Ilda Cazaux de Gay, Guillermo Burgos, Miguel Castrofini, Juan Carlos Gambandé, Jorge Quiroga, Néstor López, Cristina Viola, Carlos Arteaga, Javier Rothlin, Carlos Sacheri, Héctor Zaraspe - Víctimas del terrorismo de Argentina: Horacio Fernández Cutiellos, Roberto Echegoyen, Guillermina Cabrera, Jordán Genta, Arturo Mor Roig, John Patrick Egan, Jorge Ibarzábal, David Kraiselburd, Héctor Cáceres, Hermes Quijada, Armando Cadenazzi, José María Paz, Miguel Keller, Lorenzo Leguizamón, Carlos Saucedo, Ricardo Massaferro, Paula Lambruschini, Alberto Bosch, Arturo Longinotti, Dante Balcaneras, Ismael Maldonado, Juan Adolfo Romero - Víctimas del Terrorismo de Argentina: Stanley Sylvester, Aldo Ramón Linares, Raúl Roberto Cuello, Ricardo Goya, Rogelio Coria, Julio Manuel Reese, José Luis Braga, Juan Mario Russo, Hermindo Luna, Gregorio Manoukian, Juan de Dios Silva, Juan Gregorio Valenzuela, Carlos Vizcarra, Norma Machado de Carrasco, Abel Omar Zárate, Virginio Rivas, Alberto Buzárquiz, Martha Sara García, Mario Giotti, Jorge Cáceres Monié, Armando Canziani, Fermín Maidana, Juan Florentino Mena, Zacarías Encinas y miles de argentinos y extranjeros que siguen esperando JUSTICIA, VERDAD, REPARACION Y PAZ!!!

sábado 5 de mayo de 2007

2 de Julio de 1976 - 30 años de uno de los atentados más violentos de la década del 70.



El 2 de julio de 1976 Josefina Cepeda decidió romper la rutina para ir al centro.
Antes de despedirse de su marido, que se quedaba atendiendo la gomería, se preocupó por dejarle la comida preparada para él y su hija.
Josefina estaba contenta, hacia tiempo que quería ir al centro, había aceptado una invitación de su amiga para almorzar en el comedor de Seguridad Federal.
Jamás imaginó que a las 13.20 hs. de ese día, iba a morir en uno de los más audaces atentados terroristas, que la guerrilla marxista realizó en América Latina.

Un ex agente de la Policía Federal, enrolado en las filas de la organización terrorista Montoneros, fue quien puso la bomba en el Comedor del edificio de la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal Argentina.
Próximo al Departamento Central de Policía, en Moreno 1417, el comedor del personal, en la planta baja de ese edificio, estaba colmado, cuando explotó el poderoso artefacto que destruyó la mayor parte de las instalaciones incluyendo dependencias próximas.

El criminal atentado fue llevado a cabo por el ex Agente de Comunicaciones José María Salgado. Éste, al irse de baja omitió devolver su identificación, que le franqueaba la posibilidad de almorzar en el lugar, de uso para todo el personal policial e invitados; pues el Departamento Central -a media cuadra de distancia- no contaba con un comedor como ése.
Salgado asistió regularmente llevando diferentes paquetes con la finalidad de pasar airoso frecuentes ensayos, hasta conseguir que ya no le pidieran identificarse ni revisar los bultos inocuos que portaba.


Finalmente el 2 de julio de 1976 recibió de manos del cabecilla montonero Rodolfo Walsh (a) "Esteban", una bomba de alto poder letal -una Claymore o "mina vietnamita" cargada con pequeños fragmentos de metal - y concurrió al "blanco" seleccionado, pasando por la guardia con un simple saludo como ya era costumbre.

Terminado su almuerzo, dejó en una silla semioculta por el mantel la mortífera carga que 7 minutos después, habría de causar 24 muertos y 66 mutilados, ciegos, quemados y heridos graves entre policías, familiares e invitados.

La Conducción Nacional de Montoneros bajo la Jefatura de Mario Firmenich, había autorizado a su Departamento de Informaciones e Inteligencia -conducido por Rodolfo Walsh, que respondía a la Secretaría Militar cuyo jefe era el capitán Marcelo Kurlat (El Monra), hacer un atentado contra la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal.

La estrategia ideada por el Aparato de Inteligencia y el Área Federal de Prensa comenzaron a trascender en el diario montonero Noticias, dirigido por Miguel (Cogote) Bonasso, elaboradas por Walsh, Verbitsky y Carlos Goldemberg. Para lo cual Inteligencia de Montoneros había decidido que en el mes de marzo de 1976 se incorporara a la Policía Federal, como “agente-colimba”, el “miliciano” Juan Carlos Salgado, quien por sus funciones tenía la posibilidad de almorzar en el comedor de la Superintendencia elegida. Walsh y Verbitsky habrían trabajado sobre el infiltrado impartiéndole las siguientes instrucciones:

· Reunirse diariamente con sus superiores, en el caso ellos mismos, para facilitarles información sobre el funcionamiento de la Superintendencia y los nombres de los jefes principales.
· Robar documentación, como planillas, en la que figuraran domicilios, teléfonos, mapas, planos del edificio, para determinar dónde y cómo ubicar el explosivo.
· Determinar los horarios de entrada y de salida del personal, con sus respectivos vehículos y la forma de interferir las comunicaciones, para lo que tenían los medios adecuados.

Siguiendo las instrucciones, Salgado les comunicó a aquéllos que al comedor no concurrían jefes policiales importantes; que quienes lo hacían eran, en su mayoría, personal civil y de baja graduación, preeminentemente personal femenino de la sección administrativa.

No obstante ello, Walsh y Verbitsky le indican a Salgado que el explosivo que debería colocar sería una bomba del tipo vietnamita, comenzando éste a prepararse trabajando con expertos en explosivos.

Aquéllos se inclinaron por ese tipo de bombas por la onda expansiva que producen y la gran cantidad de bolas de acero que contienen, por lo cual, si no matan, producen discapacidad permanente en las víctimas.

En el reportaje al dirigente montonero Mendizábal, en la Revista Cambio 16 expresó que se había utilizado un artefacto con 9 kgs. de trotyl y 5 kgs. de bolas de acero, accionado por un dispositivo de relojería, introducido por un infiltrado en la policía, quien había entrado durante una semana con un paquete similar pero inofensivo, como prueba por los controles de seguridad.



LAS VICTIMAS

. Oficial Ay. Alejandro Castro

· Cabo Ernesto Agustín Suani

· Cabo Primero Carlos Shand

· Sargento Juan Paulik

· Sargento Rafael Modesto Muñoz

. Sargento Bernardo Roberto Tapia

· Supernumerario David Ezequiel Di Nuncio

· Oficial Inspector David Ron

· Suboficial Auxiliar José Hilario Carvasco

· Sargento María Esther Pérez Canto

. Sargento (R) Romualdo Rodríguez

· Sargento Bernardo Roberto Zapi

· Agente José Roberto Iacovello

· Agente Juan Carlos Blanco

· Agente Alicia Esther Lunati

· Agente Ernesto Alberto Martinzo

· Cabo Genaro Bartolomé Rodríguez

· Sargento Adolfo Chiarino

· Cabo Elba Hilda Gazpio

· Cabo Vicente Iore

. Sra. Josefina Cepeda

Como consecuencia de las heridas recibidas, fallecieron:


· Supernumerario Ramón Arias el 7 de julio de 1976.

· Sargento Marta Olga Pérez de Bravo el 9 de julio de 1976.

· Oficial Ayudante Héctor Castro el 11 de julio de 1976.


· 60 HERIDOS.

2 comentarios:

El Caudillo dijo...

FELICITACIONES POR ESTE ESPACIO ,MUY COMPLETO

VOY A COMENZAR A VISITARLO MAS SEGUIDO


SALUDOS :

¡Por Dios y por La Patria!

Anónimo dijo...

Todos los argentinos tendrían que conocer esta cara de la historia, pero lamentablemente es ocultada por el poder.

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